España sigue y seguirá recordando aquel momento, con dolor, impotencia y rabia, estos semtimientos pudieron ser, en cierta medida, compensados con el de la emoción que se vivió aquellos pocos días, aunque se hicieron eternos, y la unión que se vivió en la población que salió espontáneamente a la calle y con lo que generó en el corazón de todos los españoles (los decentes claro).
El tiempo que transcurrió desde el vil secuestro y su asesinato sirvió, para renovar el esfuerzo por seguir en la brecha y también porqué no decirlo, concienciar a, creo que por desgracia, muchos de que ETA no era una idea romántica y que cuando mataba no era porque la víctima hubiera hecho algo malo. Sirvió para que se saliese a la calle sin temor, enfrentándose al terror, generando fuerza e ilusión renovada para todos. ETA creó un héroe, nacido en Ermua, para toda España. Hoy, en España tenemos muchos más héroes de los que nos damos cuenta y la mayoría vive en el País Vasco, se merecen toda nuestra gratitud y verdadero apoyo.
En aquel momento pensé que todo cambiaría por fin, que todos tiraríamos del carro en la misma dirección, durante un tiempo creí que sí, iluso de mí. Cuando ZP dijo que su política en el País Vasco era la de Redondo Terreros, me sentí aliviado, pero que error tan tonto. Duró aquello lo que le rentó políticamente sostener esa imagen, cuando aplicó su verdadera política y pasó un tiempo prudencial desde el asesinato (a escondidas de la luz pública), cambió radicalmente. Hoy pagamos ese cambio de su política. Que tiempos aquellos donde los nacionalistas vieron por primera vez en su vida las orejas al lobo, al PSOE oficial le temblaron las rodillas y PSOE de dignidad estuvo al lado de la gente de bien, Gotzone Mora, Redondo Terreros, Rosa Díez y otros tantos dignos de reseñar (otros estuvieron y cambiaron después) y toda España vivió unida.
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