lunes, 9 de julio de 2007

El cine español

Nuestro cine está viviendo sus mejores momentos, los datos lo demuestran (ironía), está en las primeras posiciones de las películas más taquilleras, tiene una alta repercusión internacional, nuestra industria cinematográfica, si es que así se le puede llamar porque le falta bastante para serlo, produce películas que se puede ver en cualquier sala del mundo. Lo que quisiera saber, es como toda esta maquinaria viviría sin las subvenciones.

No quiero caer en el tópico de siempre, nuestro cine sólo trata temas del estilo del barrio conflictivo, personas o familias destruídas, teta y culo, yonkis, prostíbulos, etc. Como es lógico no sólo se producen películas así (aunque las subvencionadas suelen recurrir fácilmente a esto, todo hay que decirlo). Se hace buen cine, estoy seguro de ello, me resulta difícil encontrarlas pero... entre tantas las hay, al igual que buenos directores, actores y guionistas. Ahí está los resultados taquilleros cuando hay una gran película en las pantallas.

No estoy de acuerdo en que una industria reciba cuantiosas cantidades pecuniarias y menos si cabe que se den a nuestra costa, cuando por los datos que se nos aportan está en evidente crisis estructural.La excusa es que esta industria no es tal sino que hablamos de cultura. Es cierto que es cultura, en cierta medida, pero no veo que se invierta tales cantidades en otras muchas otras vertientes culturales, de las que estoy seguro que recibiendo mayores subvenciones tendría los mismos beneficios que aportan los films a sus productores o más. En cualquier otra industria que tuviera este tipo de resultados, se estaría ahora mismo haciendo análisis pormenorizados, estudios de viabilidad, planteándose reformas profundas y otras muchas series de planteamientos para intentar salvarla o darle un giro total a la situación. También aquí como en todo, debemos tener un principio de viabilidad económica y no tirar el dinero del contribuyente por la cara.

Una industria que produce un producto que no se consume es una industria inútil, la solución no pasa por inflarla con más dinero u obligar a que las salas programen más horas por ley. Para que funcione se debe dar al público lo que pide y una vez tenga el productor, director o cualquier otra persona el dinero suficiente, se puede arriesgar. Que con su dinero realice películas diferentes,algo experimental, una paranoia propia, o cualquier otra cosa, pero con su dinero y su riesgo. No subvencionar a cualquier cosa porque es cine, es más, la administración debería preocuparse por ayudar, por ejemplo, con material, producción, equipo tecnológico y demás a gente que empieza a través de circuitos de cine, certámenes o distintas posibilidades y que cuando se llegue a cierto nivel que cada uno se arriesgue, como hace todo el mundo con su empresa, dinero o trabajo en su vida.

PD: No es tan malo el cine "comercial" por mucho que se empeñen. Por cierto y es que no me acordaba de ello, pero hay un dato más interesante aún, el cine patrio pasó del segundo al tercer puesto detrás del cine inglés, para tenerlo en cuenta, vamos.