Al-Gore es el típico neo-ecologista-catastrofista de la época. Vive muy bien de ello y a costa nuestra. Él es, como fue maestro en política Bill Clinton mentiroso en la mayor parte de las ocasiones un gran contador de cuentos, mientras clama al cielo por la destrucción del mundo, una de sus empresas (mina de zinc) fue de las más contaminantes y en su casa consume una cantidad de energía mucho más alta que la de cualquier consumidor medio estadounidense, para seguir su ejemplo vamos!!.
Recuerdan de Clinton aquellas carreras que se daba para mantenerse en formay enseñarnos como vivir, resulta que eran mentira, porque se atiborraba a comer toda esa maliciosa comida rápida (por recordar alguna que otra demagogia del mentor), se descubrió porque le dio un jamacuco que casi lo deja más "pa llá que pa cá". Gracias al señor, nosotros tenemos a nuestra ministra paritaria del ramo, Elena Salgado, que nos proporciona seguridad y vela por nuestra salud para que comamos bien.
El ecologismo de verdad debe regirse no por la catástrofe sino por la realidad. Como ejemplo de éxito fue la realidad aplicada con el DDT y de como se hace política demagógica ecologista eliminándolo. Elementos como el DDT, que salvó la vida a millones de personas, fue un gran beneficio para la humanidad, pero gracias a una campaña contra este producto fue prohibido. Debemos esto a Rachel Carson, la que inició toda la campaña demoledora, pregonaba la masacre que dicho producto produciría en la población.
El DDT fue la base de un programa contra la malaria de eliminó la enfermedad en muchas regiones del mundo. Es cierto que en un principio se usó en medida desproporcionada y aunque que ningún estudio a conseguido demostrar que es causante de daños en los humanos, me supongo que debe ser algo parecido a lo que ocurre hoy en día con las grandes empresas de cigarros que dicen que no está totalmente demostrado su perjuicio pero...., sospecho que fastidia algo los pulmones. Al dejarse de utilizar retornó la malaria a zonas donde se había erradicado, con lo que se está ensañando con la población que además no tiene otra manera para protegerse de esto, a no ser que sea con mosquiteras (alta tecnología como es evidente, si es que hay que .....).
Si se utilizó de forma desmedida sobre personas, cualquier elemento químico en ingentes cantidades sobre el ser humano es probable que genere algo y seguro que no es bueno. Hoy no se aplicaría así y ni mucho menos de esa manera. Tendría su procedimiento muy bien estudiado, se volvería a dar en las casas directamente como se hizo con posterioridad en aquella época, en la fumigación habría un tiempo determinado desde su aplicación hasta que la persona estuviera en contacto con él, etc. Por lo que no debemos quedarnos con los errores, que además se pueden subsanar, y sí, con lo determinante que resultó. Menos mal que el organismo mundial de la Salud está teniendo en cuenta esta serie de circunstancias, escuchando los argumentos en una discución seria al respecto, parece que empieza a ser flexible con su aplicación.
A la cabeza de aquella política de lucha estaba Norman Borlaug (padre de la revolución verde), que produjo tanto éxito, este sí es el ecologismo necesario. La lucha debe ser con la tecnología en la mano y con incentivación económica (mejor privada que pública) y la ayuda fiscal. Espero que pasemos de la revolución verde de los 70 a la de la transgénica de los 90 (ya llevamos retraso por desgracia). Se debe estudiar más a Bjorn Lomborg y menos a Greenpeace, tendríamos más producción en menos tierra y con una buena planificación (no confundir con estatalismo por favor), e intentando evitar las dictaduras o corrupciones, hasta nos podríamos plantear de verdad reducir o eliminar, a largo plazo, el hambre.
PD: Menos cadenas para amarrarsea cualquier poste, menos lanchas contra barcos, menos rainbow warrios y más estudios serios, para poder hablar con conocimientos de causa.
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5 comentarios:
Bien podemos ver que cualquier organización ecológista con publicidad desarrolla una gestión política más importante que medioambiental. Mientras tanto el desastre ecológico se prolonga y al día siguiente de una catastrofe podemos ver la presión ocasional. la relidad es que la existencia de estas organizaciones no ha ayudado a crear un conocimiento de la naturaleza en la sociedad, algo que es fundamental.
Es un poco contradictorio que muchos ecologistas utilicen unos barcos tan grandes-que contaminan y consumen tanto- contra el cambio climático. Hay otras muchas contradicciones. Pero en cuanto a este ya famosísimo tema debe investigarse más y no debemos creernos todas las estupideces que dice un Al Gore con afán de protagonismo y de hacer caja.
Con el buen concepto que tengo de Clinton. ¿Te imaginas que Gore hubiese ganado las elecciones?, dan escalofrios.
Es interesante esta informacion que desconocia de este hombre,cada vez me produce más asco y verguenza ajena que el premio de Asturias sea producto español
Seguro que habrá organizaciones y ecologistas que trabajen duro para mejorar el medioambiente al igual que concienciarnos de forma correcta, pero está claro que los únicos nos que llegan son los más apocalípticos. Así salen elementos como Al Gore.
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