Pues pasó lo que tenía que pasar o al menos pasó algo que tenías muchas probabilidades de ocurrir. El ataque a las tropas españolas evidencia que somos un objetivo preferente, saben que si se nos presiona acaban cediendo.
España tiene a sus fuerzas en la peor zona de la frontera, donde el resto de los aliados no quisieron colocarse, se ubicaron en las restantes y por lo que parece no se inmiscuirán demasiado en nuestros asuntos, que no son otra cosa que defendernos, por si acaso les toca recibir ataques a ellos. Los terroristas está claro que no entienden de apaciguamiento, Hezbolá se rearma, consolida posiciones y atacará cada vez que pueda. Al-Qaeda tampoco desaprovecha la oportunidad de mostrarse como eje central.
La política de acallar las "misiones de paz" según el gobierno, en plena guerra no convencionalla definiría yo, para que no se conozca nada de lo que pasa ahí, acarrea estas situaciones. Tropas que no sienten el apoyo a su labor, mal acondicionadas, mal suministradas del material necesario para su defensa o más bien para cualquier actividad de su trabajo. Eso no se puede permitir, cumplen una función que pocos pueden acometarla, ponen su vida a nuestro servicio por una cuestión esencial, defender la libertad. Debemos sentirnos orgullosos de nuestras fuerzas armadas.
Que quede en las consciencias de quienes deben soportarlo, que por faltar a su deber, que no es otro que propiciar las mejores condiciones de seguridad y material, la carga de la posibilidad de evitar muertes innecesarias. Otra cosa muy distinta diría si esto hubiese ocurrido con el material adecuado, eso si son ya cuestiones de acciones de guerra, pero no podemos permitir que vuelva a pasar.
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